Desplazaron a su ex aliado Juan Rinaldi de la Superintendencia de Servicios de Salud. Su lugar lo ocupará Ricardo Bellagio, un contador cercano a la CGT, que ya había sido echado por Graciela Ocaña por sospechas de corrupción.
Hugo Moyano parece dispuesto a retomar todas las riendas del poder en el Ministerio de Salud, tras la salida de Graciela Ocaña por la pelea del control de la caja que abastecen las obras sociales. Así, fue desplazado de la estratégica Superintendencia de Servicios de Salud, un ex aliado del camionero que se había pasado a las filas de la hormiguita.
Se trata de Juan Antonio Rinaldi, quien había desembarcado en la cartera como un hombre del titular de la CGT, pero luego terminó pasándose a las filas de Ocaña.
Ahora, con la publicación en el Boletín Oficial de este miércoles del Decreto 1934/09, el contador público Ricardo Ernesto Bellagio fue designado al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud, el organismo dependiente de la cartera sanitaria nacional que regula el funcionamiento de las obras sociales.
El funcionario entrante reemplaza en el cargo a Rinaldi y había sido echado del Ministerio por Ocaña cuando era gerente de Control Económico y se descubrió una facturación irregular a nombre de su esposa.
Con la llegada de Bellagio, Moyano recupera mayor terreno en el control de los fondos para las obras sociales, ya que el flamante funcionario es un hombre ligado a José Lingeri, del gremio de Obras Sanitarias.
Este avance del camionero se da luego de que apenas asumiera el nuevo ministro Juan Manzur se produjo el primer cortocircuito. Es que Néstor Kirchner prefirió desacreditar al nuevo funcionario y ordenó remover al hombre que éste había designado para gerenciar la Administración de Programas Especiales (APE) apenas dos días atrás. El manejo de los mil millones de pesos anuales volvió a manos de Moyano.
Fuente: Crítica Digital

